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10 datos escalofriantes sobre la película El Exorcista

Desde su estreno en 1973, The Exorcist se ha consolidado como un ícono del cine de terror, tanto por su contenido perturbador como por las historias inquietantes que rodean su producción. Si creías que conocías todo sobre esta película, permíteme llevarte más allá de lo evidente. Aquí descubrirás hechos sorprendentes que no solo revelan el lado oscuro de la filmación, sino también los impactos que tuvo en sus actores y en el público.

El set de The Exorcist estuvo maldito

La grabación de The Exorcist estuvo marcada por una serie de incidentes extraños que hicieron que muchos creyeran que el set estaba maldito. Durante la filmación en 1972, un incendio devastador arrasó gran parte del estudio, pero curiosamente, la única sala que quedó intacta fue la utilizada para las escenas del exorcismo.

Tras este incidente, el set tuvo que ser reconstruido. Para calmar los ánimos, se llevó a cabo una ceremonia en la que el Padre King, un sacerdote, bendijo a los actores y al equipo de producción. Lo perturbador es que, a lo largo de la filmación, nueve personas relacionadas con la película fallecieron, incluyendo a los actores Jack MacGowran y Vasiliki Maliaros, quienes murieron poco después de terminar su trabajo. Esta serie de muertes alimentó aún más la leyenda de la maldición que supuestamente acechaba a la película.

Linda Blair recibió amenazas de muerte

La joven actriz Linda Blair, quien interpretó a Regan MacNeil, se vio envuelta en controversias tras la proyección de la película. Su actuación fue tan impactante que generó reacciones extremas, especialmente entre grupos religiosos que consideraron que la película glorificaba el satanismo. Como resultado, Blair empezó a recibir amenazas de muerte, lo que llevó a Warner Bros. a contratar guardaespaldas para protegerla durante varios meses.

Las amenazas no solo afectaron a Blair, sino que Warner Bros. enfrentó múltiples demandas relacionadas con incidentes ocurridos en los cines, como personas que se desmayaron o sufrieron lesiones debido a la intensidad de las escenas. En uno de los casos, un hombre se rompió la mandíbula al caer al suelo, mientras que otra mujer terminó en una institución mental tras experimentar visiones aterradoras.

El maquillaje que afectó la carrera de Max von Sydow

Max von Sydow, quien interpretó al Padre Merrin, fue víctima de un maquillaje tan impresionante que le costó trabajo conseguir papeles durante un tiempo. Con 44 años, el actor tuvo que someterse a largas sesiones de maquillaje que lo hacían parecer mucho mayor, un proceso que tomaba hasta cuatro horas diarias. Aunque su actuación fue aclamada, este aspecto hizo que muchos productores lo consideraran «demasiado viejo» para otros papeles, lo que le llevó a una pausa en su carrera.

Una escena de vómito que sorprendió a todos

Una de las escenas más memorables de The Exorcist es el famoso vómito proyectil de Regan. Para lograr este efecto, el equipo decidió utilizar una mezcla de sopa de guisantes y avena, que terminó impactando a Jason Miller, quien interpretó al Padre Karras, en la cara en lugar de en el pecho. Este accidente provocó una reacción genuina de sorpresa que quedó registrada en la película. Se supo que el vómito estaba caliente, lo que intensificó la sorpresa de Miller durante la toma.

Lesiones graves durante la filmación

El rodaje no estuvo exento de peligros. Ellen Burstyn, quien interpretó a Chris MacNeil, sufrió una grave lesión durante una de las escenas de acción, donde un mecanismo de arnés falló y la arrojó al suelo, causando una lesión permanente en su columna vertebral. El grito que se escucha en esa escena es auténtico, lo que añade un nivel extra de realismo al horror que se presenta en la película.

Un set helado para efectos visuales

Para conseguir que el aliento de los actores se viera realista en las escenas, el director William Friedkin decidió enfriar el set a temperaturas extremas, llegando a -40°C. Este enfoque generó un ambiente tan frío que el sudor de los actores se congelaba al entrar. Friedkin prefería este método práctico en lugar de utilizar efectos digitales, lo que demuestra su compromiso por hacer que la película luciera auténtica.

Un asesino en la vida real apareció en la película

Entre los actores se encontraba Paul Bateson, un radiografista que más tarde fue condenado por ser un asesino en serie. Su aparición en The Exorcist como asistente en una de las escenas se tornó inquietante tras su condena. Bateson fue implicado en varios asesinatos de hombres homosexuales en Manhattan, lo que aumentó la notoriedad de la película y la mística que la rodeaba.

Prácticas extremas de dirección

William Friedkin era conocido por sus métodos poco convencionales. Además de disparar al aire para provocar reacciones genuinas en los actores, su enfoque a menudo se consideraba poco profesional. Jason Miller, uno de los actores, expresó sus preocupaciones sobre la falta de respeto de Friedkin hacia el proceso actoral, lo que refleja un ambiente tenso en el set.

Voces demoníacas y sacrificios

El terror de la película también se alimentó de la dedicación de Mercedes McCambridge, quien proporcionó la voz demoníaca de Regan. Para lograr el tono perfecto, McCambridge regresó a la bebida y consumió huevos crudos. Su sacrificio personal fue significativo, y pidió que dos sacerdotes estuvieran presentes en el set para darle apoyo espiritual mientras lidiaba con los efectos de su método de actuación.

La historia real detrás de The Exorcist

A menudo se promocionó como «basada en una historia real», lo que atrajo aún más la atención del público. El autor William Peter Blatty se inspiró en un exorcismo que tuvo lugar en la década de 1940, específicamente la historia de un niño de Maryland que se creía poseído. La investigación de Blatty lo llevó a descubrir un diario que documentaba los eventos, lo que finalmente se convirtió en la base para su novela.

Aunque algunos detalles fueron dramatizados y alterados para la película, la raíz de la historia proviene de testimonios reales, lo que añade una capa adicional de inquietud a la narrativa.