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La Unión Europea considera al crimen organizado mayor riesgo que el terrorismo

La lucha contra el crimen organizado en Europa se ha convertido en un tema candente en los últimos años, ya que las autoridades se dan cuenta de que este fenómeno representa una amenaza mucho más grave que el terrorismo. Los recientes encuentros y conferencias han puesto de manifiesto la urgencia de una acción coordinada y efectiva para combatir estas redes criminales que operan a gran escala.

Desentrañando las redes criminales más amenazantes de la UE

La semana pasada, altos oficiales de policía de varios países europeos se reunieron en los Países Bajos para un congreso crucial sobre la lucha contra el crimen organizado internacional, considerado “el mayor riesgo” para la seguridad en la Unión Europea. Este evento, celebrado en La Haya, destacó la creciente preocupación por la capacidad de estas organizaciones para evadir la justicia y seguir operando sin ser interrumpidas.

Según el informe de Europol titulado “¿Todavía paga el crimen?”, se reveló que en el periodo de 2012 a 2014, solo se logró incautar o congelar el 2.1% de los beneficios estimados del crimen en la UE, y apenas el 1.1% se confiscó finalmente. Esto pone en evidencia la efectividad limitada de las estrategias actuales para contener el avance de estas organizaciones.

Las redes del crimen organizado en Europa no están limitadas a los grupos bien conocidos del sur y este de Europa, sino que también se están sumando syndicates de Asia, África y América del Sur. Según los funcionarios de la conferencia, el valor del negocio ilícito en Europa asciende a 110 mil millones de euros (124 mil millones de dólares) anuales, lo que indica la magnitud del problema que enfrentan las autoridades.

Impacto del crimen organizado en la seguridad interna de la UE

Durante la conferencia titulada “Estrategias de contrarresto contra el crimen organizado transnacional”, se enfatizó que el crimen organizado plantea una amenaza más significativa que el terrorismo. La evolución continua de estas organizaciones ha complicado la tarea de las fuerzas del orden, que se ven superadas por la rapidez con la que se adaptan a los cambios en la legislación y las tácticas de la policía.

Europol ha comunicado que actualmente investiga más de 5,000 grupos criminales organizados que abarcan más de 180 nacionalidades. De estos, aproximadamente el 60% de los sospechosos reside en un país miembro de la UE. Este dato resalta la diversidad de las organizaciones y la necesidad de un enfoque coordinado para su desmantelamiento.

La red @ON y su papel en la lucha contra el crimen organizado

La reciente reunión también marcó el inicio de un esfuerzo renovado para consolidar las capacidades de las fuerzas policiales a través de la creación de la Red Operacional (@ON). Este proyecto, financiado por la Comisión Europea, busca facilitar la cooperación entre los Estados miembros para que desplieguen unidades policiales especializadas y expertos en investigaciones que puedan abordar grupos del crimen organizado que operan a través de fronteras.

Las acciones coordinadas por Europol han resultado en operaciones exitosas, como la llevada a cabo por la policía nacional española y la policía judicial búlgara, que desmanteló una red de lavado de dinero y venta de drogas, logrando 14 arrestos en España y dos en Bulgaria. Este tipo de colaboración internacional es fundamental para enfrentar un problema que no conoce fronteras.

Tipos de criminalidad y su evolución en Europa

Las organizaciones criminales en Europa abarcan una variedad de actividades delictivas, que incluyen:

  • Tráfico de drogas
  • Robo organizado de bienes
  • Tráfico de personas y migrantes
  • Esquemas de evasión fiscal
  • Crímenes cibernéticos, que están en aumento

La dinámica de estas organizaciones ha cambiado con el tiempo, desde grandes grupos “tradicionales” hasta redes más pequeñas y flexibles que operan de manera ad hoc. Esto dificulta el trabajo de las autoridades, que deben adaptarse constantemente a nuevas formas de criminalidad.

La violencia como consecuencia del crimen organizado

La violencia relacionada con el crimen organizado también está en aumento en varias regiones de Europa, especialmente en países como Suecia, donde los homicidios por armas de fuego han alcanzado niveles alarmantes. En 2018, se registraron más de 40 muertes por disparos, en comparación con 15 en 2011. Este aumento de la violencia está vinculado a la lucha entre bandas rivales por el control de territorios y mercados ilícitos.

En este contexto, Giuseppe Governale, director de la Dirección de Investigación Antimafia de Italia (DIA), subrayó la importancia de enfocarse en el lavado de dinero, que tiende a desestabilizar sectores completos de la economía y pone en riesgo la seguridad nacional.

Colaboración internacional y respuesta coordinada

La cooperación entre países es esencial para combatir el crimen organizado. Agencias policiales de Bélgica, Francia, Alemania, los Países Bajos y España también están apoyando la red @ON, lo que permite un intercambio de información más efectivo y una respuesta más rápida ante las actividades criminales.

A medida que las organizaciones criminales se vuelven más sofisticadas, las fuerzas del orden deben innovar y colaborar más allá de las fronteras nacionales. La creación de plataformas de intercambio de información y la implementación de operaciones conjuntas son pasos fundamentales para enfrentar esta amenaza creciente.

El futuro de la lucha contra el crimen organizado en Europa

A medida que el panorama del crimen organizado continúa evolucionando, la Unión Europea enfrenta el desafío de adaptar sus estrategias y tácticas para abordar un problema que es cada vez más complejo. La combinación de diferentes tipos de crimen, desde el tráfico de drogas hasta los delitos cibernéticos, requiere una respuesta multidisciplinaria que involucre a diversas entidades y sectores de la sociedad.

La resiliencia de las redes criminales demuestra que, para ser efectivas, las políticas de seguridad deben ser proactivas y basadas en datos, priorizando la formación y el equipamiento de las fuerzas del orden. Solo a través de un enfoque colaborativo y coordinado se podrá hacer frente a esta amenaza que tanto afecta la seguridad y estabilidad de Europa.