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El negocio de los productos falsificados en el crimen organizado europeo

El negocio de la falsificación y la piratería de productos legítimos se ha convertido en una de las actividades más rentables para las organizaciones criminales en Europa. Con un mercado que genera miles de millones de dólares anualmente, la situación se vuelve cada vez más preocupante. En 2016, Europol, la principal agencia de aplicación de la ley en Europa, estimó que las ganancias anuales provenientes de bienes falsificados alcanzaron la impresionante cifra de 461 mil millones de dólares, lo que representa aproximadamente el 2.5% del comercio global.

Europa es un terreno fértil para la venta de productos de baja calidad que carecen de las pruebas necesarias realizadas por fabricantes legítimos. Los artículos falsificados abarcan un amplio espectro, que incluye piezas de automóviles, ropa de diseñador de mala calidad, perfumes, cosméticos, cigarrillos, aceites de oliva, vinos, alimentos, productos electrónicos, juguetes, gafas de sol e incluso automóviles de lujo. Uno de los mayores peligros para los consumidores es la proliferación de medicamentos falsificados, que contienen dosis ineficaces o componentes peligrosos. Estos fármacos son adquiridos principalmente por personas con bajos ingresos que buscan tratamientos para enfermedades como la diabetes y la hipertensión, sin recibir la atención médica adecuada.

La relación entre el crimen organizado y la propiedad intelectual

Según un reciente informe de Europol, los grupos del crimen organizado en la Unión Europea, que se involucran en delitos lucrativos relacionados con la propiedad intelectual (PI), también cometen otros delitos como forma de mantenerse operativos, conocido como «policriminalidad».

Estos delitos auxiliares incluyen:

  • Lavado de dinero
  • Ciberdelito
  • Evasión fiscal
  • Fraude documental
  • Producción y tráfico de drogas
  • Trabajo forzado
  • Corrupción y terrorismo

Las violaciones de la propiedad intelectual a menudo facilitan o se llevan a cabo junto con estos delitos paralelos. Por ejemplo, los beneficios obtenidos de la falsificación de productos pueden ser utilizados para financiar el tráfico de drogas, utilizando las mismas rutas de distribución para ambos tipos de mercancías.

Casos destacados de delitos de propiedad intelectual

En el informe titulado “Delito de PI y su vínculo con otros delitos graves”, Europol adopta un enfoque basado en casos, revisando ejemplos específicos de casos de delitos de PI desmantelados por la agencia y los países miembros de la UE en 2016. Este informe tiene como objetivo enfatizar que el delito de PI no es un «delito sin víctimas», dado que se comete en conjunto con otras violaciones. Su propósito es guiar a los responsables de políticas en la redacción de nuevas leyes para desmantelar estas complejas conspiraciones.

Operación Pinar: el mayor desmantelamiento de productos falsificados en Europa

Uno de los mayores golpes contra la falsificación en Europa tuvo lugar en 2016, en una operación que se desarrolló durante tres años en España, un centro peculiar para los fraudes relacionados con productos falsos en la UE. En la conocida como «Operación Pinar», 400 oficiales participaron en el desmantelamiento de una organización compuesta principalmente por nacionales marroquíes involucrados en delitos de propiedad industrial y lavado de dinero.

Las autoridades arrestaron a 67 personas y confiscaron más de 250,000 productos falsificados, valorados en 8 millones de euros. Los artículos imitados incluían ropa, zapatos, cinturones, relojes, gafas de sol y joyería. En una fábrica secreta en España, la banda colocaba logotipos y nombres de marcas reconocidas en productos de baja calidad importados principalmente de China, Turquía y Portugal. Antes de su captura, la organización había logrado vender 5.2 millones de euros en artículos falsificados y había lavado 9 millones de euros.

El crimen farmacéutico: un peligro oculto

Los sindicatos criminales también están profundamente involucrados en el comercio de medicamentos falsificados, que se venden principalmente a través de sitios web públicos y el oscuro mundo de la «deep web». Publicitados como productos legítimos a precios reducidos, estos medicamentos, que a menudo son de mala calidad, pueden resultar extremadamente peligrosos.

Durante una investigación sobre la venta de medicamentos falsificados, Europol descubrió que los traficantes de medicamentos también se dedicaban a la venta de drogas recreativas ilegales y participaban en actividades de lavado de dinero, fraude y corrupción.

Operaciones internacionales contra el tráfico de drogas

En los últimos años, las fuerzas policiales europeas han desmantelado numerosas operaciones criminales que combinan la falsificación de productos con la venta de drogas. Por ejemplo, «Operación Dianu» en España, en 2017, resultó en la mayor incautación de esteroides anabólicos en Europa, con la policía confiscando 3 millones de dosis de esteroides y hormonas masculinas.

Además, «Operación Reaparecer» en 2018, llevó a la detención de 29 personas y la incautación de 5 millones de dosis de medicamentos deportivos ilegales y falsificados. Las autoridades también encontraron una variedad de drogas ilegales, incluyendo cocaína y metanfetaminas.

Fraude en alimentos: vinos y aceites falsificados

La falsificación de productos alimenticios también ha cobrado fuerza en Europa, donde los criminales disfrazan alimentos de bajo costo como si fueran de alta calidad. En 2016, en Padua, Italia, se descubrió un laboratorio secreto donde los falsificadores etiquetaban vinos espumosos comunes como champán francés. Las autoridades confiscaban 9,200 botellas y 40,000 etiquetas.

En 2019, una investigación sobre el aceite de oliva llevó a la detención de 22 personas en Italia y a la incautación de 150,000 botellas de aceite de oliva falso. Los criminales habían comprado 1 millón de litros de aceite de girasol a bajo costo y lo habían adulterado para hacerlo parecer aceite de oliva virgen extra, obteniendo ganancias millonarias en el proceso.

El auge de los canales de televisión ilegales

Un nuevo negocio que ha encontrado un nicho en el crimen organizado europeo es la piratería de canales de televisión de pago mediante decodificadores ilegítimos fabricados en China. En la «Operación FAKE» de 2016, Europol, junto con la policía española y alemana, desmanteló una red criminal que se hacía pasar por proveedores de servicios de televisión de pago.

Los agentes arrestaron a 30 personas y confiscando más de 48,000 decodificadores, un automóvil de lujo falsificado, un avión privado y 183,000 euros en efectivo. La red utilizaba servidores en Europa para desviar las señales de aproximadamente 1,600 canales, intentando lavar sus ganancias mediante criptomonedas como Bitcoin, aunque las autoridades lograron incautar 31,000 euros de su cuenta de Bitcoin.