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Legend es la última película sobre los gemelos Kray

Los gemelos Kray son personajes emblemáticos de la historia criminal británica, y su legado sigue capturando la atención de cineastas y del público en general. La reciente película Legend, protagonizada por el multifacético actor Tom Hardy, ofrece una nueva mirada a la vida de estos notorios criminales, que pasaron de ser extorsionistas en el Londres de los años 50 a celebridades en la vibrante escena nocturna de los años 60. A través de esta película, se exploran las complejidades de su relación como hermanos y sus impactantes crímenes, así como el contexto social y cultural en el que se desenvolvieron.

Los Kray: un vistazo a su historia

Los gemelos Kray, Ronnie y Reggie, nacieron en 1933 en el East End de Londres, en un hogar de clase trabajadora con raíces judías y romaníes. Desde muy jóvenes, fueron testigos de la violencia y la adversidad, lo que moldeó sus personalidades y su futura carrera delictiva. Durante la Segunda Guerra Mundial, fueron evacuados a zonas rurales, lo que les brindó un respiro temporal de la agitación de su ciudad natal. Sin embargo, esta experiencia también dejó huella en su desarrollo emocional.

Desde adolescentes, ambos mostraron signos de inestabilidad mental. Ronnie fue diagnosticado con esquizofrenia paranoide, lo que complicaría aún más su vida y la de su hermano. A los 17 años, ya estaban involucrados en peleas de pandillas, un preludio de su futura carrera criminal. Un dato interesante es que, aunque ambos se entrenaron como boxeadores, su paso por el boxeo profesional fue breve y problemático debido a sus comportamientos erráticos.

Ascenso al poder criminal

En la década de 1950, los Kray comenzaron a establecer su imperio criminal en el East End de Londres. Utilizando tácticas de intimidación, extorsionaban a comerciantes locales a cambio de protección. Este modus operandi no era único, pero su notoriedad y el uso de la violencia los distinguieron de otros criminales de la época. Con un enfoque en el juego ilegal, el narcotráfico y el contrabando, los Kray formaron un grupo conocido como “The Firm”.

Su fascinación por las figuras del crimen organizado, tanto británicas como estadounidenses, motivó sus actividades delictivas. Entre sus influencias se encontraban personajes como Billy Hill y Jack “Legs” Diamond, quienes les enseñaron el arte del crimen. La compra de un pequeño billar, el Regal, se convirtió en su base de operaciones, donde planificaban sus movimientos y expandían su influencia.

Los años dorados y el glamour del crimen

La década de 1960 marcó el apogeo de los Kray. Mientras gestionaban clubes nocturnos y socializaban con celebridades como Frank Sinatra y Judy Garland, se convirtieron en íconos de la cultura pop del momento. Este ambiente de glamour y peligro atrajo la atención de los medios de comunicación, quienes los presentaron como figuras románticas del crimen organizado. Sin embargo, su deseo de estar en el centro de atención también trajo consigo una serie de complicaciones legales.

  • El éxito en el club nocturno les permitió defenderse en juicios, pero también aumentó la presión sobre ellos.
  • Las intimidaciones hacia testigos se hicieron comunes, lo que les ayudó a evadir la justicia temporalmente.
  • Ronnie, con un temperamento violento, era conocido por sus arranques de ira, lo que incrementaba la tensión en sus relaciones personales y laborales.

El desenlace: caída y encarcelamiento

A pesar de su aparente éxito, la historia de los Kray tuvo un giro drástico. En 1968, después de una exhaustiva investigación liderada por el detective Leonard “Nipper” Read, fueron arrestados junto con varios miembros de «The Firm». Los crímenes de los que se les acusaba incluían asesinato y extorsión, además de otros delitos graves. Su condena fue un punto de inflexión tanto en sus vidas como en la percepción pública del crimen organizado en Londres.

Ronnie fue condenado por el asesinato de George Cornell, mientras que Reggie fue encontrado culpable de asesinar a Jack “The Hat” McVitie. La brutalidad de estos crímenes y la manera en que fueron cometidos provocaron que la opinión pública comenzara a ver a los gemelos como menos que figuras románticas del crimen.

La vida en prisión y su legado cultural

Tras su encarcelamiento, ambos hermanos comenzaron a transformarse en una especie de leyenda dentro de la cultura popular. A pesar de sus crímenes, lograron mantener una imagen pública que resonaba con el público. Participaron en actividades dentro de la prisión, como clases de pintura y recaudación de fondos para causas benéficas. Tales esfuerzos les ayudaron a mantener una conexión con el mundo exterior.

  • Ronnie fue transferido a un hospital psiquiátrico debido a su condición de salud mental.
  • Reggie, aunque también enfermo, se dedicó a responder cartas de admiradores y a generar interés mediático.
  • Ambos hermanos intentaron capitalizar su notoriedad a través de libros y entrevistas, buscando constantemente mantener viva su imagen.

La representación en el cine y la controversia de Legend

La película Legend ha sido objeto de debate en cuanto a su precisión histórica. Aunque el desempeño de Tom Hardy ha sido ampliamente elogiado, algunos críticos han señalado que la película romantiza ciertos aspectos de la vida de los Kray. La representación de Ronnie como el hermano loco y Reggie como el más cuerdo ha sido cuestionada, dado que ambos tenían comportamientos extremadamente volátiles.

Los críticos han señalado múltiples inexactitudes, como la forma en que se retratan sus crímenes y su vida en prisión, y algunos sustancialmente han argumentado que se ha perdido el contexto de la violencia que ejercieron. Sin embargo, el interés por los Kray sigue siendo fuerte, con la película y otros documentales recientes que exploran su compleja historia.

El impacto cultural duradero de los Kray

Desde su encarcelamiento, los gemelos Kray han sido objeto de más de cincuenta libros y numerosos documentales que exploran no solo sus crímenes, sino también su impacto en la cultura popular británica. La fascinación por su historia ha trascendido generaciones, convirtiéndolos en iconos de la cultura del crimen en el Reino Unido.

El análisis de su vida revela no solo la atracción por el crimen, sino también cómo la cultura popular ha moldeado la percepción de figuras criminales. Su historia es un recordatorio de cómo el crimen, la violencia y la fama pueden entrelazarse de maneras inesperadas y duraderas.