Ernest Hemingway es uno de los escritores más influyentes del siglo XX, y su obra abarca aspectos de la vida que van más allá de la narrativa convencional. Entre sus historias, destaca «Los asesinos», un relato que refleja su contacto con el mundo del crimen y la violencia, un tema recurrente en su vida y obras. Este artículo explora la conexión de Hemingway con el crimen organizado, su contexto personal y cómo estas experiencias influyeron en su escritura.
La historia detrás de «Los asesinos»
El relato comienza de manera inquietante: dos matones, Al y Max, entran en un pequeño restaurante en los alrededores de Chicago con la intención de asesinar a un exboxeador. Sin embargo, el objetivo, Ole Anderson, no se presenta, y los criminales toman a los clientes como rehenes. El joven Nick Adams, uno de los clientes, aprovecha la oportunidad para advertir a Anderson, quien está resignado a su destino. “No hay nada que hacer”, le dice a Nick, lo que encapsula la desesperanza que impregna la historia.
Publicada en 1927, «Los asesinos» no es solo una narración de crimen; representa una reflexión profunda sobre la fatalidad y la violencia inherente en la naturaleza humana. Hemingway, aún en sus veintes, ya mostraba un talento notable para crear diálogos impactantes y descripciones vívidas que llevarían a sus lectores a un mundo oscuro y realista.
La conexión personal de Hemingway con el crimen organizado
Hemingway nació en 1899 y creció en Oak Park, Illinois, una zona cercanamente afectada por el crimen organizado en Chicago. Antes de convertirse en un autor consagrado, trabajó como reportero en el Kansas City Star, donde cubría temas de crimen y hospitalización. Esta experiencia le proporcionó un conocimiento directo del mundo del delito, lo que más tarde se reflejaría en su obra.
Durante su juventud, Hemingway fue testigo de la era de la Prohibición, un tiempo en que el tráfico de alcohol y las luchas de poder entre bandas criminales eran el pan de cada día. Su trabajo como periodista le permitió obtener una mirada privilegiada a este entorno, que luego incorporaría a sus relatos.
Influencia de la guerra en la escritura de Hemingway
Después de su experiencia como conductor de ambulancias en la Primera Guerra Mundial, Hemingway regresó a un mundo marcado por la violencia y la desilusión. Este periodo de su vida lo llevó a explorar temas de trauma y pérdida, que son centrales en muchos de sus escritos. La guerra no solo afectó su salud física —sufrió heridas significativas—, sino que también moldeó su perspectiva sobre la vida y la muerte.
En sus relatos, como en «Los asesinos», Hemingway a menudo presenta personajes que enfrentan situaciones de vida o muerte, abriendo una ventana a la brutalidad de la existencia humana. Esto se traduce en una narrativa que trasciende el simple entretenimiento, convirtiéndose en una meditación sobre la violencia y sus consecuencias.
Relaciones con figuras criminales
Entre las historias que rodean la vida de Hemingway, destaca un rumor sobre su relación con el gánster Jack “Legs” Diamond. Se dice que Hemingway estuvo en el punto de mira de un contrato de asesinato por su aparente romance con la novia de Diamond. Aunque este relato ha sido objeto de debate, ilustra cómo Hemingway estaba entrelazado con el mundo del crimen, tanto en su escritura como en su vida personal.
- Hemingway fue un observador atento del crimen organizado en Chicago y Kansas City.
- Su experiencia como periodista le otorgó una visión única sobre la violencia y la criminalidad.
- La Prohibición intensificó la actividad criminal, un tema recurrente en sus relatos.
- Su relación con figuras criminales, como “Legs” Diamond, ha alimentado mitos sobre su vida.
Legado de «Los asesinos» en la cultura popular
El impacto de «Los asesinos» se ha extendido más allá de la literatura, inspirando adaptaciones cinematográficas. La versión más reconocida se lanzó en 1946, protagonizada por Burt Lancaster y Ava Gardner. Aunque la película tomó libertades creativas significativas, capturó la esencia de la tensión y el fatalismo presentes en la obra original.
El crítico Bosley Crowther, en su reseña para The New York Times, describió la película como “tensa y absorbente”, a pesar de que se alejaba del relato de Hemingway. Este reconocimiento ha mantenido viva la historia en la cultura popular, permitiendo que nuevas generaciones descubran la aguda percepción de Hemingway sobre el crimen y la moralidad.
La exploración de la temática del crimen en su bibliografía
Además de «Los asesinos», Hemingway abordó el crimen en otras obras, como en su colección de relatos En nuestro tiempo. Estas narraciones reflejan su interés por la violencia y el desarraigo, capturando la esencia de una América marcada por el crimen.
La habilidad de Hemingway para contar historias sobre marginalidad y sufrimiento humano ha sido reconocida por críticos literarios. Carl Eby, profesor de inglés y miembro de la Sociedad Hemingway, señala que el autor escribió con empatía hacia “los que están en los márgenes”, lo que agrega una capa de complejidad a sus personajes y tramas.
Relevancia actual de Hemingway y su legado
A medida que el interés por la vida y obra de Hemingway resurge, nuevas interpretaciones de sus relatos siguen surgiendo. Un ejemplo de ello es el podcast «One True Podcast», que examina su vida y contribuciones literarias, y presenta entrevistas con figuras del cine y la literatura. Recientemente, el actor Stacy Keach compartió su admiración por «Los asesinos» y su relevancia en el contexto cinematográfico.
El legado de Hemingway como observador del crimen organizado y su capacidad para plasmar la violencia en sus obras continúan resonando en la literatura contemporánea, ofreciendo una mirada profunda y compleja sobre la condición humana.

























