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El golpe que pudo hundir a Las Vegas

El mundo del crimen organizado siempre ha estado rodeado de un aura de misterio y peligro, pero pocos eventos han tenido repercusiones tan profundas como el atentado contra Frank Costello en 1957. Este ataque no solo hizo temblar los cimientos del crimen en Nueva York, sino que también tuvo un impacto inesperado en la escena del juego en Las Vegas. Acompáñanos a explorar esta fascinante historia que revela cómo un simple incidente de violencia puede alterar el orden de una ciudad y una industria.

El atentado que sacudió a la mafia de Nueva York

El 2 de mayo de 1957, Frank Costello, conocido como el «jefe de los estafadores», se encontraba en medio de una batalla legal por evasión fiscal. Mientras disfrutaba de una cena con su esposa y amigos, una sombra oscura se cernía sobre él. Cuando regresaba a su apartamento en Central Park West, un hombre armado lo siguió y le disparó en la cabeza. A pesar de la gravedad de la situación, el impacto de la bala fue menos devastador de lo que se pensaba en un principio.

Costello fue llevado de urgencia al hospital, donde los médicos descubrieron que la bala había rozado su cráneo, sin causar daños permanentes. Su resistencia fue sorprendente, pero lo que siguió fue aún más intrigante; el gangster se negó a colaborar con las autoridades. En lugar de identificar a su atacante, se mostró desinteresado en la investigación, afirmando no tener enemigos.

El atacante fue identificado como Vincent «Chin» Gigante, un personaje notorio en el mundo del crimen que más tarde se convertiría en jefe de la familia criminal Genovese. A pesar de las pruebas, Costello se mantuvo en silencio, lo que llevó a la frustración de los detectives encargados del caso. Este silencio no solo resaltó la lealtad del mafioso hacia su entorno, sino que también marcó el inicio de un cambio significativo en el liderazgo del crimen organizado.

Las implicaciones del atentado para Las Vegas

Mientras Costello se recuperaba, un hallazgo en su ropa durante la investigación policial desveló un vínculo inesperado con Las Vegas. Un memo críptico encontrado en sus prendas revelaba cifras de ganancias de casinos que coincidían exactamente con los datos de la recién inaugurada Tropicana. Este descubrimiento no solo planteó preguntas sobre la conexión de Costello con el casino, sino que también alarmó a las autoridades sobre la influencia del crimen organizado en la capital del juego.

El contenido del memo incluía detalles sobre ganancias brutas y pagos a individuos con iniciales misteriosas. Las cifras eran demasiado precisas como para ignorarlas y se relacionaban directamente con las operaciones del Tropicana, un casino que había sido desarrollado en parte por un asociado cercano de Costello, «Dandy» Phil Kastel.

La conexión entre Costello y el Tropicana tenía el potencial de desmantelar la imagen de un Las Vegas limpio y libre de crimen. Desde la llegada del Comité Kefauver, que investigaba la corrupción en el juego, se había promovido la idea de que Nevada había erradicado la influencia mafiosa en sus casinos. Sin embargo, el memo de Costello ponía en tela de juicio esta narrativa.

La respuesta de las autoridades y la limpieza de la imagen de Las Vegas

El descubrimiento del memo llevó a la Nevada Gaming Control Board a investigar a fondo. Identificaron a dos empleados del Tropicana, Louis Lederer y Michael Tanico, quienes fueron despedidos de inmediato. Esta acción fue parte de un esfuerzo por distanciar al casino de cualquier asociación con Costello y el crimen organizado.

La rápida acción de las autoridades fue fundamental para restaurar la confianza en la industria del juego. Sin embargo, la historia no termina ahí. El gerente del Tropicana, J. Kell Houssels, aunque inicialmente no estaba implicado, se convirtió en la figura que se encargó de limpiar la reputación del casino tras su cierre por problemas financieros en 1958.

Houssels, conocido por su integridad y experiencia en el sector, llegó al Tropicana con un bolso lleno de efectivo tras el cierre del casino y logró reabrirlo, convirtiéndose en el propietario mayoritario. Este evento plantea interrogantes sobre la administración del casino durante el tiempo de Kastel y Lederer, y si Houssels estaba al tanto de las actividades ilegales que ocurrían en su propiedad.

El legado de Frank Costello y su impacto en la historia del crimen organizado

El atentado contra Costello marcó un punto de inflexión en la historia del crimen organizado en Estados Unidos. Si Gigante hubiera tenido éxito en su intento de asesinato, la historia de la mafia podría haber tomado un rumbo muy diferente. Costello, quien había sido una figura central en la mafia, decidió retirarse después del atentado, lo que permitió a otros líderes, como Vito Genovese, ganar más poder.

La conexión de Costello con Las Vegas, a través del Tropicana, subraya cómo las luchas de poder en el crimen organizado tienen el potencial de influir en industrias enteras, como el juego. Este incidente no solo afectó a la mafia, sino que también puso en riesgo la imagen de una ciudad que había trabajado arduamente para presentarse como un destino turístico atractivo y limpio.

Reflexiones sobre el crimen y su relación con el juego

La historia de Frank Costello y el Tropicana es un recordatorio de cómo el crimen y el juego están entrelazados en la historia de las ciudades estadounidenses. Las conexiones entre figuras del crimen y la industria del juego han sido objeto de numerosos estudios y relatos. A menudo, estos vínculos plantean dilemas éticos sobre la legitimidad de la industria del juego y su relación con la corrupción.

La historia del Tropicana y Costello es solo un ejemplo de cómo la sombra del crimen organizado puede influir en la percepción pública y en la regulación de industrias clave. Las lecciones aprendidas de estos eventos continúan siendo relevantes en la actualidad, a medida que las autoridades luchan por mantener la integridad del juego en Las Vegas y más allá.

David G. Schwartz, autor de varios libros sobre la historia del juego en Las Vegas y director del Centro de Investigación de Juegos, ofrece un análisis profundo de cómo eventos como este moldean las narrativas de poder y criminalidad en la sociedad estadounidense.