El Tropicana, un nombre icónico en la historia de Las Vegas, abrió sus puertas en 1957 en un contexto lleno de desafíos y controversias. Este hotel-casino no solo simboliza una nueva era de lujo en el Strip, sino que también revela la intrincada relación entre el crimen organizado y el desarrollo del entretenimiento en la ciudad. Profundicemos en la historia de su apertura y los personajes que estuvieron detrás de su éxito.
Las circunstancias de la apertura del Tropicana
En abril de 1957, Las Vegas enfrentaba una fase de estancamiento económico tras la apertura de varios grandes resorts que no lograron cumplir con las expectativas. La Dunes, Riviera, New Frontier, Royal Nevada y Moulin Rouge, por nombrar algunos, luchaban por mantenerse a flote. La Hacienda, inaugurada el año anterior, fue una apertura discreta sin el glamour que caracterizaba a la ciudad.
En este contexto, el Tropicana se alzaba como el hotel más caro construido en Las Vegas hasta ese momento, con un costo de construcción de 15 millones de dólares. Su estructura y diseño innovadores atraían la atención, y su apertura prometía cambiar la narrativa del Strip, brindando un establecimiento de lujo que se distanciaba de sus competidores.
La curiosa propiedad del Tropicana
El Tropicana fue planificado desde 1955 y contaba con una estructura de propiedad inusual. Ben Jaffe, un hotelero de Miami y copropietario del Fontainebleau, poseía el terreno donde se levantaría el casino. Sin embargo, la construcción y operación del resort estaban a cargo de Conquistador Inc., cuyo dueño, “Dandy” Phil Kastel, tenía vínculos significativos con el crimen organizado.
Kastel, un personaje influyente en el submundo del juego, había colaborado estrechamente con Frank Costello, un famoso mafioso. Esta relación se evidenció en sus operaciones en Nueva Orleans y su experiencia en el Beverly Club. La llegada de Kastel a Las Vegas se tradujo en la construcción de un resort que prometía un nivel de sofisticación y calidad sin precedentes.
Visión de un nuevo Las Vegas
Kastel tenía una visión clara para el Tropicana. En una entrevista con el New York Times, enfatizó que aunque era amigo de Costello, este no tenía interés en el proyecto debido a sus problemas personales. Kastel había visto la necesidad de un establecimiento de clase alta que brindara un valor real a los visitantes.
Con una inversión significativa, el Tropicana se propuso ofrecer “lujo exuberante y buena calidad”. La estructura del hotel, diseñada en forma de Y, incluía 300 habitaciones distribuidas en dos alas de tres pisos. El lobby, descrito como de “dignidad tranquila”, marcaba un contraste con la exuberancia típica de Las Vegas.
Un gran evento de apertura
El 4 de abril de 1957, el Tropicana abrió sus puertas con una ceremonia espectacular. La Las Vegas Sun describió el evento como lleno de “lujo y buen gusto”, presentando una gala que incluía una producción con casi 30 bailarines y la actuación del cantante Eddie Fisher. La combinación de una experiencia de entretenimiento junto con una oferta gastronómica de alta calidad, bajo la dirección del famoso restaurador Alexander Perino, establecía nuevas expectativas para la industria del entretenimiento en la ciudad.
Perino, conocido por su restaurante en Los Ángeles, fue uno de los primeros chefs de renombre en ser importados a Las Vegas, marcando el inicio de la tendencia de chefs celebridades en el Strip. Su influencia se sintió no solo en el Teatro Restaurant, sino también en otras áreas gastronómicas del resort, como el Brazilian Room y Perino’s Gourmet Room.
El liderazgo detrás del Tropicana
Desde su apertura, el Tropicana se benefició de un equipo de liderazgo experimentado. Ejemplares como Louis Lederer, antiguo copropietario del Sands, y T.M. Schimberg, un magnate inmobiliario de Chicago, formaron parte de la dirección ejecutiva del resort. Esta combinación de talento empresarial y experiencia en la industria del juego prometía un futuro exitoso.
El casino estaba bajo la supervisión de J.K. Houssels, un veterano en la gestión de salones de juego de Las Vegas. Con una trayectoria que incluía la administración de varios casinos emblemáticos, Houssels aportó su experiencia en el sector, lo que contribuyó a establecer la reputación del Tropicana como un destino de primer nivel.
Costello y su influencia oculta
Sin embargo, a pesar de la imagen pública del Tropicana, había un trasfondo de conexiones con el crimen organizado que no era evidente para el público en general. Costello, aunque públicamente distanciado del proyecto, tenía un interés más activo en el Tropicana de lo que Kastel había admitido. Esto se evidenció dramáticamente cuando, el 2 de mayo de 1957, Costello fue atacado en Nueva York, lo que reveló detalles sobre las ganancias del casino.
Un documento encontrado en su abrigo mencionaba las ganancias del Tropicana hasta el 27 de abril de 1957, sumando $651,284, junto con detalles sobre préstamos a jugadores y dinero destinado a otros mafiosos. Este incidente no solo expuso la conexión de Costello con el casino, sino que también atrajo la atención nacional hacia el Tropicana, convirtiéndolo en un tema candente en los medios.
Impacto en la industria del juego
La combinación de un resort de lujo con conexiones bajo la mesa dejó una marca duradera en la industria del juego en Las Vegas. Aunque la influencia del crimen organizado era un secreto a voces, el Tropicana continuó prosperando. La capacidad de atraer tanto a turistas como a figuras del submundo consolidó su posición en el corazón del Strip.
Costello, tras su ataque, se vio obligado a renunciar a su posición en la mafia, dejando a otros como Vito Genovese asumir el control. Sin embargo, la historia del Tropicana continuó desarrollándose junto con el crecimiento de Las Vegas como un destino de entretenimiento mundial.
La evolución del Tropicana a lo largo de los años
Desde su apertura, el Tropicana ha pasado por numerosas transformaciones, adaptándose a las tendencias cambiantes del entretenimiento y la hospitalidad. Han pasado más de seis décadas desde su debut, y hoy continúa siendo un símbolo de la rica historia de Las Vegas.
Su legado es un recordatorio de cómo la ciudad ha cambiado y crecido, desde sus humildes comienzos hasta convertirse en un epicentro de entretenimiento mundial. La mezcla de glamour, crimen y cultura ha sido fundamental en la formación de la identidad de Las Vegas, y el Tropicana es un testimonio de esa fascinante historia.

























