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El primer mafioso en Las Vegas: Parte 1

En el mundo del crimen organizado, pocas figuras son tan fascinantes como las que marcaron el inicio de una era en lugares emblemáticos como Las Vegas. En este relato, exploraremos la vida de James “Jim” Ferguson, un personaje que dejó una huella indeleble en la historia de la ciudad, desde sus orígenes hasta su ascenso al poder. Prepárate para sumergirte en un viaje por la corrupción, el vicio y la lucha por el control de la industria del juego y la prostitución en la década de 1920.

Primera de tres partes

Un inicio turbulento en el crimen organizado

Durante las décadas de 1920 y 1930, el gobierno de los Estados Unidos consideraba a Ferguson como una “amenaza para la sociedad”. Las fuerzas del orden de Nevada lo identificaban como el líder de “una de las bandas de criminales más peligrosas” que operaban en el estado. En Las Vegas, su apodo “Rey del Tenderloin” resonaba como un símbolo de su poder y su influencia.

La historia de Ferguson comienza en Memphis, Tennessee, donde nació el 9 de enero de 1893. Sin embargo, los detalles de sus primeros años son escasos. Cuando fue arrestado, su apariencia, marcada por dos heridas de bala en el abdomen, contrastaba con su declaración de ser un simple “agricultor”.

El auge en Ely y Las Vegas

En 1924, a los 31 años, Ferguson llegó a Ely, Nevada. En ese momento, la mayoría de Estados Unidos enfrentaba la prohibición del juego, la prostitución y la venta de alcohol. Sin embargo, Nevada se destacaba por su tolerancia hacia estas actividades, convirtiéndose en un “refugio” para aquellos que operaban al margen de la ley. Ely, una ciudad joven y en crecimiento, se perfilaba como un lugar ideal para quienes buscaban oportunidades en el crimen.

A pesar de su ambición, Ferguson se encontró con un muro en Ely. Los líderes locales ya habían establecido acuerdos que limitaban su capacidad para prosperar. Sin embargo, no tardó en hacer contactos en el “distrito restringido”, donde conoció a Vera Magness, una mujer con aspiraciones de abrir su propio burdel. Pronto se convertiría en su compañera y socia en el crimen.

La pareja se trasladó a Las Vegas, donde encontraron un ambiente propicio para sus actividades ilícitas. En 1924, la población de Las Vegas era de aproximadamente 2,300 habitantes, y el juego y la prostitución estaban en pleno auge.

La lucha por el control del vicio

Ferguson se dio cuenta rápidamente de que los encargados del distrito rojo de Las Vegas estaban en una posición vulnerable después de casi dos décadas de control. La policía local, más preocupada por mantener alejados a los criminales tradicionales, no se interpondría en su camino.

Un cambio significativo ocurrió cuando un gran jurado local fue convocado para investigar las condiciones morales de la comunidad. En su informe del 5 de febrero de 1925, el jurado criticó la “no aplicación casi total” de las leyes que prohibían la venta de alcohol, brindándole a Ferguson un mapa de las debilidades del sistema de justicia local.

  • El jurado también condenó el juego, considerándolo un vicio pernicioso que atraía a elementos indeseables.
  • La comunidad fue instada a realizar un esfuerzo conjunto para mejorar las condiciones morales.
  • Los resultados del jurado coincidieron con un período electoral, lo que permitió a los candidatos enfocar sus campañas en cuestiones de moralidad.

La elección que cambió el rumbo

Las elecciones de 1925 en Las Vegas se llevaron a cabo en un contexto de creciente preocupación por las actividades ilícitas. El alcalde en funciones, William German, prometió detener el contrabando y mejorar los estándares de decencia de la ciudad. Su oponente, Fred Hesse, por su parte, se comprometió a corregir los males existentes, aunque con un enfoque más centrado en el sentido común.

La elección fue reñida, y Hesse ganó por un margen de solo 38 votos. A raíz de este cambio, Ferguson comenzó a establecerse como una figura importante en el bajo mundo de Las Vegas. Con Vera Magness a su lado, inauguró un burdel en Block 16, el corazón del distrito rojo.

El enfrentamiento con Al James

Hasta ese momento, el principal obstáculo para Ferguson era Al James, quien había liderado la industria del vicio en Las Vegas durante casi dos décadas. James era propietario del Arizona Club, el más grande salón de juego de la ciudad, ubicado en Block 16.

En 1925, las tensiones comenzaron a aumentar en el inframundo local, lo que llevó a un violento enfrentamiento entre Ferguson y James en la noche del 21 de julio. El episodio resultó en un escándalo mediático, destacando las ambiciones de Ferguson de convertirse en el nuevo rey del Tenderloin.

  • Ferguson fue arrestado y acusado de “asalto con un arma mortal”.
  • La cobertura mediática resaltó la gravedad del conflicto, que tuvo lugar en uno de los lugares más prominentes de la ciudad.
  • A pesar de contar con un abogado de renombre, Ferguson fue condenado a cuatro meses en la cárcel del condado.

Consolidando el poder

Una vez liberado, Ferguson adoptó un perfil más bajo, pero rápidamente se reactivó en el mundo del contrabando de alcohol en Las Vegas. Colaboró con el alcalde Hesse y el nuevo jefe de policía, Robert “Spud” Lake, para establecer un sistema que permitiera a sus contrabandistas operar con libertad a cambio de pagos mensuales a la ciudad.

Este acuerdo se basaba en reglas tanto oficiales como no oficiales, donde Ferguson recaudaba una “cuota de protección” de los contrabandistas, asegurando así su lealtad y la continuidad de sus operaciones.

  • Los contrabandistas que pagaban la cuota disfrutaban de menos arrestos y multas.
  • Ferguson fomentó la idea de que aquellos que no pagaban enfrentarían consecuencias severas.

El crecimiento del imperio de Ferguson

Durante los años 1926 y 1927, Ferguson no solo consolidó su poder en Las Vegas, sino que también extendió sus operaciones a otras regiones de Nevada, California y Utah. Se jactaba de abastecer a mafiosos de California con whisky de contrabando, expandiendo así su influencia.

En 1928, Hesse buscó la reelección, argumentando que gracias a su gestión, la ciudad estaba prácticamente libre de “indeseables”. La victoria de Hesse significó una continuidad en la relación entre la política y la mafia, permitiendo que Ferguson mantuviera su control sobre el vicio en Las Vegas.

Un nuevo comisionado de la ciudad, Roy Neagle, fue nombrado para supervisar el departamento de policía, entrando así en el círculo de confianza de Ferguson, asegurando que la situación del crimen organizado continuara sin sobresaltos.

Ferguson, con su astucia y conexiones, había logrado establecer un imperio en el corazón de Las Vegas, marcando el comienzo de una era de corrupción y crimen que definiría la ciudad en los años venideros.