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Separando la realidad de la ficción en el 75 aniversario del Hotel Flamingo

El Flamingo Hotel de Las Vegas es uno de los íconos más representativos de la cultura del juego en Estados Unidos, pero muchas de las historias sobre su apertura están teñidas de mitos y leyendas. A lo largo de los años, películas y libros han distorsionado la realidad de su inauguración, creando una narrativa que a menudo dista mucho de lo que realmente ocurrió. En este artículo, exploraremos la historia real detrás del Flamingo, desde su construcción hasta su evolución como un símbolo del lujo y el entretenimiento en Las Vegas.

La apertura del Flamingo: entre la realidad y la ficción

El relato que muchos conocen sobre Benjamin “Bugsy” Siegel y la inauguración del Flamingo se basa en gran medida en la película de 1991, Bugsy. En esta producción, la apertura se presenta como un evento desastroso, con un casino casi vacío y una tormenta devastadora que apaga las luces. Sin embargo, esta representación es una simplificación excesiva de un evento mucho más complejo y exitoso.

De hecho, las condiciones climáticas en Las Vegas el 26 de diciembre de 1946 fueron bastante diferentes. Aunque hubo tormentas en California, Las Vegas experimentó solo un ligero chubasco. A pesar de la ausencia de algunas celebridades que no pudieron llegar a causa del mal tiempo, la inauguración del Flamingo atrajo una multitud considerable.

Un evento repleto de glamour y estrellas

Durante los tres días de apertura, el Flamingo recibió a una gran cantidad de visitantes, que abarrotaron sus instalaciones. En la primera noche, el tráfico en la entrada del casino era tan intenso que se reportaron congestiones similares a las de las épocas de la fiebre del oro. Según el escritor de viajes Roland Hill, la apertura fue un “rush” comparable a los días de antaño en el oeste americano.

  • El primer día de la inauguración atrajo a más de 28,000 personas.
  • Figuras reconocibles de Hollywood, como George Jessel, presentaron el evento en una transmisión nacional.
  • Las festividades incluyeron presentaciones de artistas destacados como Jimmy Durante y la orquesta de Xavier Cugat.

Contrario a la imagen de un Siegel preocupado, la realidad era que él se mostraba optimista y elegante, recibiendo a los invitados en un esmoquin negro adornado con una clavel rosa. La atmósfera era festiva, con un espectáculo en el que los asistentes estaban tan entusiasmados que se levantaron de sus asientos para aplaudir.

Un nuevo estándar de lujo en Las Vegas

El Flamingo no solo fue un casino; fue un concepto innovador que redefinió las expectativas de los visitantes. La decoración era opulenta, con alfombras gruesas, cortinas elegantes y un despliegue floral impresionante. En palabras de los asistentes, el lugar se describía como “posh” y “elegante”, con una atención al detalle que era inusual para la época.

  • Las instalaciones contaban con “knee-deep carpeting” y un servicio de cena de alta calidad.
  • Jimmy Durante comparó el casino con un cementerio, pero con mesas de juego y máquinas tragamonedas.
  • El acceso al casino ofrecía un ambiente de bosque con luces brillantes que iluminaban los arbustos en colores vibrantes.

Desafíos financieros tras el éxito inicial

A pesar de la gran acogida de la apertura, Siegel enfrentó problemas financieros significativos. La construcción del Flamingo había superado su presupuesto inicial, elevándose de 1.2 millones a casi 5 millones de dólares. Además, el modelo de negocio no era tan lucrativo como se esperaba. Un memorando del FBI mencionaba que, aunque la afluencia era alta, los ingresos no eran igualmente satisfactorios.

A pesar de la promesa de grandes ganancias, el casino no logró atraer a un número constante de clientes después de la euforia inicial. Los ganadores a menudo se marchaban a otros casinos, dejando al Flamingo con pérdidas acumuladas. Algunos informes indicaban que el famoso jugador Nicholas “Nick the Greek” Dandolos había ganado cantidades sustanciales en sus primeras semanas.

La evolución del Flamingo Hotel

Cuando finalmente se completó el hotel en marzo de 1947, el diseño y la decoración fueron elogiados por su lujo. Diseñado por Richard Stadelman y Tom Douglas, el hotel contaba con 100 habitaciones que incluían toques de opulencia como una gran lámpara de Lucite y decoración a juego en vibrantes tonos de verde y rosa.

  • Los precios de mobiliario por habitación alcanzaban hasta 3,500 dólares, un gasto considerable para la época.
  • Los críticos describieron el hotel como un “set de película de M-G-M” lleno de glamour y sofisticación.
  • Las habitaciones estaban equipadas con camas hechas a mano y elegantes ceniceros de cristal de Murano.

A pesar de la inauguración del hotel y su posterior éxito, Siegel no pudo disfrutar de los frutos de su trabajo. Su vida llegó a un trágico final en junio de 1947, un evento que, irónicamente, también consolidó la fama del Flamingo como un destino de lujo en Las Vegas. Tras su muerte, el hotel se convirtió en un modelo para futuros casinos, marcando una nueva era en la historia de Las Vegas.

El legado del Flamingo en la cultura popular

El Flamingo no solo es un hito arquitectónico; también ha dejado una huella indeleble en la cultura popular. La historia de su fundación ha sido objeto de libros, películas y documentales que exploran la vida de Siegel y la evolución de Las Vegas como un centro de entretenimiento mundial.

Las narrativas sobre el Flamingo continúan atrayendo la atención, y su historia sigue siendo un tema fascinante para historiadores y entusiastas del juego. Desde su glamorosa apertura hasta los desafíos financieros, el Flamingo representa el espíritu de innovación y riesgo que define a Las Vegas.

Además, el Flamingo ha servido como inspiración para muchos otros casinos que han seguido su camino, estableciendo estándares de lujo y entretenimiento que persisten hasta el día de hoy. Es un recordatorio de cómo una visión ambiciosa puede dar forma a un destino, convirtiéndose en parte integral de la narrativa de una ciudad.

Larry Gragg es profesor emérito de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Missouri, donde fue presidente del departamento de historia y ciencias políticas durante 17 años. Es autor de 10 libros, entre ellos Bright Light City: Las Vegas in Popular Culture (2013) y Benjamin “Bugsy” Siegel: The Gangster, the Flamingo, and The Making of Modern Las Vegas (2015).